<< >>Religiones Orientales. por Macoca
viernes 25 abr 2008 a las 19:27hs | Categoria:
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Introducción:
El Budismo ha sido por muchos siglos la tradición espiritual dominante en la mayor parte de Asia, incluyendo los países de la Indochina, como también Sri Lanka, Nepal, Tibet, China, Korea y Japón. A diferencia del Hinduismo, el Budismo se puede trazar hasta un único fundador, Siddharta Gautama, el llamado Buddha 'Histórico'. Vivió en la India a mediados del 6to siglo a.C.
Si el sabor del Hinduismo es mitológico y ritualista, el del Budismo es definitivamente psicológico. El Buddha no estaba interesado en satisfacer la curiosidad humana sobre el origen del mundo, la naturaleza de lo divino o preguntas similares. Estaba interesado exclusivamente con la situación humana, con los sufrimientos y frustraciones de los seres humanos. Su doctrina es, por ello, no una de metafísica sino una de psicoterapia. Hizo notar el origen de las frustraciones humanas y la forma de sobreponerse a ellas, tomando para ello los conceptos tradicionales hindúes de maya, karma, nirvana, etc., dándoles una interpretación psicológica renovada, dinámica y directamente relevante.
Buda
No hubo una biografía completa de la vida de Buda sino hasta siglos después de su muerte. En las primeras fuentes de información sólo se pueden encontrar algunos episodios fragmentarios de su vida. Sin embargo, los estudiosos occidentales generalmente están de acuerdo en señalar que Buda nació en el año 563 a.C.
Siddhartha Gautama, Buda, hijo del soberano de un pequeño reino, nació en Kapilavastu, cerca de la actual frontera entre India y Nepal. Según cuenta la leyenda, al nacer, los sabios de la zona vieron en él los signos de que llegaría a ser un gran hombre: quizás un gran sabio o el gobernante de un imperio. El joven príncipe Siddhartha creció al abrigo de una gran riqueza y mucho lujo, hasta que a la edad de 29 años tomó conciencia de lo vacía que había estado su vida hasta entonces y decidió cambiar. Renunció a todos sus bienes materiales y se dedicó a la búsqueda de la verdad y de la paz espiritual, buscando liberarse de los ciclos de la reencarnación. Durante los años que siguieron a esta decisión, se dedicó a practicar el yoga y adoptó una vida de absoluto ascetismo.
Poco tiempo después, Siddhartha optó por dejar esta vida, al considerar que no daba verdaderos frutos. Adoptó entonces el camino intermedio entre una vida de placer y una de total abnegación. Buda meditaba sentado bajo una higuera y pasaba por estados de conciencia cada vez más altos y profundos, hasta que consiguió llegar al nivel más elevado: la Iluminación. Una vez que llegó al conocimiento de esta verdad religiosa esencial, Buda entró en un periodo de fuerte lucha interior. Se dedicó a recorrer distintos lugares, predicando y congregando a un grupo de discípulos, formando con ellos una comunidad monástica que recibió el nombre de sangha. Consagró el resto de su vida a la enseñanza.
Las enseñanzas de Buda
El transmitía sus enseñanzas de forma oral, por lo que al morir no dejó ningún testimonio escrito de sus ideas y pensamientos. De ello se encargaron más tarde sus discípulos.
Las Cuatro Nobles Verdades
Los elementos centrales en los que se basaba la Iluminación de Buda estaban condicionados por la realización de las denominadas Cuatro Nobles Verdades:
(1) La vida es sufrimiento. Esta afirmación va más allá del simple reconocimiento de la existencia del sufrimiento en la vida, y se refiere más bien a que la existencia humana es intrínsecamente dolorosa desde el momento del nacimiento hasta el de la muerte. Más aún, este sufrimiento ni siquiera desaparece con la muerte, ya que Buda incluyó en sus enseñanzas la idea hindú de que la vida es cíclica, por lo que la muerte simplemente precede a una nueva reencarnación.
(2) La causa de este sufrimiento radica en el hecho de que el hombre desconoce la naturaleza de la realidad, y por ello siente ansiedad, tiene apego a las cosas materiales y mucha codicia. Estos defectos provocan su sufrimiento.
(3) Se puede poner fin al sufrimiento si el hombre logra superar su ignorancia e ir más allá de las ataduras mundanas.
(4) El camino para dar fin al sufrimiento es la Óctuple Senda (o Camino de las Ocho Etapas), que consiste en tener una adecuada visión de las cosas, buenas intenciones, un modo de expresión correcto, realizar buenas acciones, tener un modo de vida adecuado, esforzarse de forma positiva, tener buenos pensamientos y dedicarse a la contemplación del modo adecuado. Generalmente, estos últimos ocho puntos se dividen en tres categorías que conforman el pilar central del budismo: moral, sabiduría y concentración.
Budismo esotérico
Cierta parte de las prácticas budistas que sobre todo enfatiza la experiencia mística, el conocimiento secreto, el simbolismo más recóndito y los ritos muy estudiados, como medio para lograr la iluminación. El budismo esotérico se relaciona de forma muy directa con el tantra hindú, pero en la India los maestros budistas recopilaron un gran número de tantras que habían sido atribuidos a los diversos budas que supuestamente los habrían enunciado. En cierta manera, todo el budismo es místico, puesto que busca como objetivo final el nirvana. La utilización del término "esotérico" para referirse a esta particular tradición muestra que su sello distintivo de misticismo incluye asuntos misteriosos y conceptos y métodos que pueden ser entendidos y utilizados sólo después de un largo proceso de iniciación.
ORÍGENES Y EXPANSIÓN
La forma original del budismo esotérico, el vajrayana (el Vehículo de Diamante) o budismo mantrayana (el camino de la santa fórmula), surgió en la India por medio de la profunda influencia mutua entre el budismo Mahayana y el hinduismo tantra. Las primeras huellas de prácticas budistas esotéricas más desarrolladas aparecen en el siglo V d.C., más o menos unos 1000 años después de Buda.
Distintos maestros del budismo vajrayana enseñaban a los iniciados la utilización de las técnicas del yoga. Esto llevaba a concienciar a las personas del importante papel que tenía el cuerpo en el proceso para lograr la iluminación. La comprensión del nirvana como sunyata (vacío) está en contraposición con la cultura de la compasión, rasgo que distingue al bodhisattva, y la unión de ambos debe experimentarse con todas las facultades. Por lo general, ambas son vistas a través de las metáforas de hombre-mujer, y las prácticas de yoga por medio de las cuales los iniciados logran la iluminación comprenden un proceso de cuatro etapas, diseñado después de otras fases de acercamiento profundo al otro sexo, proceso que a veces termina en la unión ritual con alguna mujer devota. Los tratadistas sostienen que esta unión iría más allá de una relación sexual común, ya que el iniciado tendría el control total de sus deseos y sentimientos. El objetivo final es el desarrollo de un cuerpo diamante único (vajra), completamente alejado de la dualidad.
En el acercamiento a la iluminación, un proceso muy sofisticado, el budismo vajrayana emplea una serie de técnicas rituales, simbólicas y de meditación. Se utilizan los mantra (fórmulas religiosas crípticas), las mudras (gestos y posturas simbólicos que forman un lenguaje de señales muy especial) y los mandala (imágenes del universo que el observador explora a través de la contemplación), en especial para evocar a las distintas deidades cósmicas; estas naturalezas cósmicas deben ser trascendidas por los iniciados, con el fin de que logren tomar conciencia de lo vacías que son todas las cosas.
Durante el siglo VII, el budismo fue llevado al Tíbet desde la India, momento en el que el vajrayana constituía la forma de religión más activa. Debido a ello, más adelante el Tíbet se transformó en un importante baluarte del budismo esotérico y la tradición tibetana permanece como el desarrollo más complejo de esta escuela particular.
EL BUDISMO ESOTÉRICO EN CHINA Y EN JAPÓN
Muy pronto el budismo vajrayana se extendió más allá de la India, hacia el este y sureste asiático. Se supone que los primeros misioneros de la escuela esotérica habrían llegado a China a comienzos del siglo VII, y establecieron una escuela llamada la secta de Chen-yen (la palabra verdadera). La organización logró un gran éxito, en parte por los poderes milagrosos que supuestamente se lograban a través de los ritos esotéricos, y porque fue adoptada por la elite política china. Las persecuciones antibudistas del año 845, que tuvieron casi un sentido de recuperación de la identidad nacional, acabaron con la vitalidad de la escuela Chen-yen en China, aunque su patrimonio de técnicas rituales tuvo gran trascendencia en las prácticas de las distintas religiones chinas.
El budismo esotérico se transmitió de China a Japón, donde tuvo una importante influencia en el desarrollo temprano de la escuela Tendai. Sin embargo, su más importante manifestación la constituyó el colegio Shingon, fundado por el monje Kukai, cuyo genio ayudó a cimentar las bases de esta religión en Japón. El budismo Shingon contaba con el apoyo de los aristócratas de la era Heian (794-1185), quienes se sentían totalmente cautivados por su magnífico arte, y por sus demostraciones mágicas y encantamientos. Continúa siendo una corriente de gran importancia dentro del budismo japonés.
Kobo Daishi (Kukai Año 774-835), sacerdote budista japonés, fundador de la secta Shingon, sabio y santo considerado un personaje de leyenda. Hijo de una familia aristocrática, pronto abandonó los estudios, que le habían convertido en un funcionario del Estado, por el budismo, denunciando el confucianismo y el taoísmo en una controvertida obra, Sango shiki (Principios de las tres enseñanzas, 798). Después de vivir errante como monje vagabundo, se embarcó a China en el año 804 donde estudió budismo esotérico hasta el 806. En el 809 fue abad de un templo de Kioto y se convirtió en un líder de la vida cultural y religiosa de su país. Se le atribuye el desarrollo de la escritura silábica nipona, kana, de caracteres chinos, y es famoso como poeta, calígrafo y recopilador del diccionario japonés más antiguo que se conserva. También son famosos sus escritos religiosos, unas 50 obras en las que expone la doctrina esotérica Shingon, realzando su imagen de genio universal y promotor de la cultura japonesa. En el año 819 empezó la construcción del gran monasterio Shingon en el monte Koya, y fundó asimismo una escuela libre en Kioto para estudiantes ricos y pobres. Leyendas sobre su sabiduría y santidad están presentes en todo Japón.

Bodhisattva:
Bodhisattva, término sánscrito que significa ‘el que es destinado para, o cuya esencia es, el alumbramiento’.
No es el despertar para uno mismo, sino dejar de lado el estrecho límite de una búsqueda personal y abrirse al bien de todos los seres. Es la acción del bodhisattva.
Bodhi : despertar, satori, comprensión de la ley universal.
Sattva : hundirse en el mundo de los fenómenos, trabajar con los seres.
El bodhisattva es el que comprende, ayuda y guía con compasión a los seres que sufren en la vía justa. Kodo Sawaki dice: Los seres humanos tienen miedo, porque sólo dependen de su propia individualidad.
En su origen el concepto aludía al Buda histórico, Siddhartha Gautama, durante sus nacimientos anteriores y a parte de su carrera antes del Gran Viaje. En el budismo Mahayana , el término hace referencia al individuo que ha pasado a lo largo de 10 etapas a la perfección espiritual, pero elige, por compasión, aplazar el premio final, el nirvana, para trabajar por la salvación de todos los seres sensibles transfiriéndoles el mérito a ellos mismos.
Los Bodhisattvas son en general concebidos como personificaciones de virtudes particulares de Buda. Así, Manjusri, con su espada y su libro de conocimiento, representa la sabiduría de Buda y Samantabhadra, su felicidad. Avalokitesvara (El señor que vigila), personifica la compasión infinita.
Estos bodhisattvas, considerados como salvadores celestiales, se convirtieron en objetos populares de devoción en Asia oriental. Maitreya, el bodhisattva del amor, es reconocido por los seguidores del budismo Theravada como el futuro Buda.
Para el bodhisattva, la vida, en lugar de ser un obstáculo, un fardo, es la vía en la que hace realidad el satori. El bodhisattva dirige su vida en lugar de dejarse llevar por ella.
Incluso si se sumerge en medio de los demonios, no tiene miedo y puede salvar a todos los seres. De esta manera el ideal del bodhisattva es guiar a los seres hacia la verdad, conducirles por la Vía del despertar.
Shinto
Introducción:
Shintoísmo (el camino de los dioses). Es la religión japonesa primitiva, que desde tiempos inmemoriales ha jugado un papel de gran importancia dentro de la cultura e historia niponas. Se relaciona íntimamente con el carácter nacional japonés, lo mismo que el hinduismo está relacionado con la identidad India. El sintoísmo existía sólo en Japón, donde era una parte fundamental de muchas estructuras familiares y sociales básicas. También sirvió para cimentar la ideología básica para el desarrollo del Japón como una nación-estado moderno. La fuerte influencia que tiene, se debe en parte a su capacidad para coexistir armónicamente con otras religiones, especialmente con el budismo.
CREENCIAS Y PRÁCTICAS
El shinto es una religión politeísta que venera un gran panteón de kami (dioses o espíritus), desde los dioses locales de las montañas y de los ríos, hasta Amaterasu, la diosa del sol. Los fenómenos naturales y algunos lugares especiales están personificados como kami. Hombres de estado u otros personajes notables podrían ser deificados. Grupos de familias de artesanos veneraban a sus antepasados como kami. El emperador reinante era reconocido como un kami viviente. Un kami podría ser llamado, de un modo impreciso y vago, un espíritu, o virtualmente cualquier apariencia de existencia que posea su propia y discreta identidad y fuerza vital (tama). Japón es tradicionalmente conocido como "la tierra de los ocho millones de kami". La práctica del sinto consiste principalmente en adorar, aplacar la ira del espíritu, o simplemente establecer una cierta relación con el kami.
La religión Shintoísta surgió por primera vez en una cultura preliteraria, más como una religión de práctica que como una de credos. Aún hoy, la práctica es parte fundamental de la religión. Existen dos tipos de prácticas predominantes: el honrar al kami por medio de rezos y ofrendas, y el aplacar su cólera por la limpieza de las impurezas personales.
Las ofrendas de comida consistían especialmente en arroz, sake, pescado, verduras y frutas, y el ofrecimiento simbólico de ramas de pino, atadas con cintas de papel blanco constituían generalmente el rasgo distintivo de las ceremonias más importantes. Estas ceremonias se asociaban con los ciclos de las estaciones, reflejando las fuertes raíces que los sintoístas tenían con las sociedades agrarias. Las distintas etapas de la vida humana también estaban marcadas por ceremonias sintoístas: la primera visita de un bebé a su kami tutelar al poco tiempo de su nacimiento; el Shichi-go-san (siete-cinco-tres) que se celebraba el 15 de noviembre, y en el que los niños de cinco años y las niñas de tres y siete años, visitaban los santuarios para orar por la buena salud; el rito tradicional del matrimonio. Cualquier negocio nuevo que necesitara buena suerte, como las promociones de ventas de un supermercado, podía solicitar en un santuario una oración por el éxito del negocio. Había una fiesta anual de los santuarios (Rei-sai), cuya principal característica era el bullicioso desfile en el que el mikoshi, un santuario portátil, era llevado a hombros alrededor del templo, acompañado todo el ceremonial de cantos y de gritos.
Tradicionalmente, los sinto ponían especial énfasis en la pureza, y sentían un gran respeto por la muerte, las enfermedades, la sangre; toda inmundicia le era desagradable al kami. Se servían de ritos muy elaborados para purgar este tipo específico de contaminaciones. Los ritos recibían el nombre de kegare. La sangre, aunque fuera de un animal cazado, debía mantenerse lejos de los santuarios. A las mujeres que estaban con la menstruación y a los enfermos que estuvieran heridos o de luto reciente, se les prohibía generalmente el paso al interior de los santuarios, e incluso alguna vez a las mujeres les fue prohibido acercarse a muchas montañas sagradas. El método de purificación más utilizado era el de la limpieza (misogi), desde el cotidiano lavado de dientes y manos antes de los actos cultuales, hasta el permanecer de pie y desnudo bajo una cascada. Se creía que muchos de los kami habrían nacido del misogi del ancestral dios Izanagi, mientras éste se purificaba después de una visita al infierno, una leyenda que muestra la enorme importancia que tenía la purificación para la religión sintoísta. Casi tan importante como la pureza del cuerpo era la pureza del corazón, porque los crímenes eran vistos como kegare. En la lista de los crímenes, los peores eran aquellos que dañaban a las sociedades agrarias, como el derribar los diques que dividían los arrozales. Los corazones puros se distinguían por su sinceridad, y a éstos se les consideraba como los más favorecidos por el kami.
Los shintoístas estaban organizados en grupos asociados con sus santuarios locales. Todos los sistemas eran apropiados para adorar al kami: pequeños altares familiares, estatuas en la orilla de los caminos o grandes y complejos santuarios. Los primeros lugares sagrados sintoístas eran sitios de notable belleza, normalmente cerrados con una cuerda de paja trenzada o una verja de madera, el torii. Sólo años más tarde los santuarios se convirtieron en verdaderas construcciones. En ellos generalmente había un objeto (una espada, un espejo, una piedra u otra cosa) que servía para representar el cuerpo del kami: en el caso de algunos dioses de las montañas, se consideraba toda la montaña sagrada como su cuerpo. La Asociación de Santuarios Sinto sirve como organización que aglutina a miembros del gobierno del sinto moderno, con algunos de los santuarios más prestigiosos como el de Ise o el de Yasukuni Shrine de Tokio (que honra a los muertos de la guerra de Japón), que goza de las preferencias de todos. No existe una jerarquía unitaria dentro de la religión sintoísta, y el sacerdocio generalmente se transmite de padres a hijos.
ESCRITURAS
El shinto no es una religión revelada a través de los escritos considerados de inspiración divina: los libros que consideran sagrados son las descripciones de las prácticas sintoístas, que generalmente son historias. Las historias míticas Kojiki (Registros de Antiguos Asuntos, 712) y Nihon shoki (Crónicas de Japón, 720), describen los actos y la genealogía de los dioses desde que Japón fue creado por la pareja inicial, Izanagi e Izanami. Estos libros del árbol genealógico imperial desde la diosa del sol Amaterasu, deben de haber sido recopilados para así dar validez al derecho divino a gobernar que reclamaba la familia imperial japonesa. Existen compendios de ceremonias y de rezos antiguos (norito) que sirven de liturgias ceremoniales, como también libros de textos de rituales. El Engi Shiki (Procedimientos del Engi Era, 905-927 ), es una recopilación de reglamentos gubernamentales, detalles de los ritos en los santuarios, kegare, y otros importantes asuntos de la religión Sinto, como también, la mayor parte del norito, y por eso, el Engi Shiki es considerado un texto sagrado. Los llamados Cinco Libros de Shinto (Shinto Gobusho) fueron recopilados por sacerdotes durante el siglo XIII, agrupando distintas fuentes de información; sólo los sacerdotes de más edad tenían autorización para leerlos.
HISTORIA
La religión shintoísta surgió durante el periodo prehistórico Yayoi, uniendo el chamanismo nativo, el animismo y las creencias populares. Demasiado simple, desorganizada y con ideologías muy generales como para desarrollar una estructura o dogma, alcanzaron renombre sólo a fines del siglo VI, para diferenciarse de las nuevas creencias budistas, taoístas y confucionistas que habían llegado de China y de Corea. Al mismo tiempo que la religión sinto tuvo que enfrentarse al desafío que significaban esas otras creencias tan sofisticadas, también se vio envuelta en la consolidación del gobierno dirigido por la familia imperial; a raíz de esto, el kami tutelar de los clanes más importantes de ujigami se transformaron en deidades nacionales, organizados en un panteón que reflejaba las relaciones políticas existentes. Alrededor del año 645 se organizó un sistema, por lo que el Estado les hizo donaciones oficiales a los santuarios más importantes (alrededor de 3.000 en el siglo X). Algunos conceptos y formas de culto fueron copiados a los budistas, y los fundamentos históricos fueron extraidos del Kojiki y del Nihon shoki.
Desde la introducción del budismo en Japón en 538, se convirtió en la creencia extranjera más importante de ese país. Desde el siglo VIII en adelante, los japoneses aprendieron a conciliar ambas creencias mirando y considerando el kami como reencarnaciones de Buda o de bodhisattva, proceso que fue ayudado por una revelación en el santuario de Ise en el año 743, revelación en la que la misma diosa Amaterasu dijo ser un aspecto del Buda Vairocana cósmico. Los templos budistas fueron construidos dentro de los recintos de adoración sinto y a los sacerdotes budistas les fueron confiados algunos santuarios sintoístas. El Shinto se mantuvo puro y sin alteraciones sólo en los centros religiosos más venerables, tales como el Ise Shrine. Pero producto de influencias extranjeras, el sinto adoptó nuevas ideas e incluso incorporó el lenguaje escrito para otorgarle más forma e identidad a la religión: la síntesis prosperó con mucho éxito. Intelectualmente fue racionalizado con esquemas teóricos generalmente arbitrarios, como el de Ryobu Sinto (Aspecto Dual Sintoísta), o el culto dual de Amaterasu/Vairocana. A nivel popular, se le representaba por los yamabushi errantes (sacerdotes de las montañas), quienes atendían y guiaban al pueblo con una mezcla de ritos budistas y sintoístas.
En el siglo XIII, las más importantes familias sacerdotales de Ise y Kyoto, desarrollaron doctrinas que disociaban en forma explícita el sinto del budismo. Watarai Shinto (nombre dado en honor a una de estas familias), enfatizaba la importancia de un kami-naturaleza universal, un espíritu creador que yace bajo todas las cosas, incluso de los budas. Yoshida Kanemoto, descendiente de otra de estas familias, sistematizó las doctrinas sinto y declaró que esta religión formaba la base de todos los otros cultos, incluyendo al budismo. Su escuela, Yoshida Sinto, pasó a ser muy importante a partir de la entrada en escena del sogunado Tokugawa en 1603. Estos movimientos no tuvieron gran impacto en el sincretismo que prevalecía en aquel momento, aunque el Kokugaku (aprendizaje nacional), escuelas que surgieron a fines del siglo XVII, fueron inspiradas por Yoshida Sinto para renovar la tradición nacional. Combinaban una idea patriótica para mejorar el gobierno y limpiarlo de la influencia extranjera cada vez más creciente, con una escrupulosa investigación filológica para recobrar el significado de los textos antiguos como el Kojiki; su texto más representativo era el Motoori Norinaga. Fomentaron la fe en Fukko (resucitado) Sinto, quien ayudó a aumentar el activismo nacionalista como respuesta a la invasión desde el Pacífico occidental. Sus creencias se basaban en que los japoneses, como exclusivos hijos del sol, estaban excepcionalmente dotados para dirigir el mundo.
Los radicales, que derrocaron el sogunado Tokugawa durante la restauración Meiji de 1868 hicieron suya la ideología Fukko Sinto, que pasó a ser el nuevo credo del gobierno del Estado. El shintoísmo y el budismo fueron separados por un decreto en 1868: fueron sacadas todas las efigies budistas de los santuarios sinto, y todos los vestigios del budismo fueron retirados de la casa familiar imperial. A los sacerdotes se les convirtió en empleados del Estado, y los ministros religiosos pasaron a estar bajo las detalladas instrucciones doctrinales y rituales de un nuevo sistema llamado sintoísmo estatal. Estas reformas se realizaron en los santuarios más importantes; en general las prácticas folclóricas sintoístas no fueron alteradas y se permitió a algunas de las ramificaciones religiosas marginales que databan del periodo Edo continuar con sus prácticas, pero bajo la dirección de la secta sinto.
La politización del Shinto pasó a manos de un Ministerio de Educación, que empezó a regir desde 1932, y que declaró que los santuarios sinto eran establecimientos religiosos y no estaban destinados al fomento del patriotismo. El sinto estatal se transformó en el portavoz del régimen militar de la década de 1930. Después de la derrota de Japón en 1945, las autoridades de ocupación estadounidense, anularon por decreto la religión sinto, acabando así el sinto estatal. La mayoría de los santuarios sinto se reorganizaron en 1946, formando una organización autónoma, la Asociación de Santuarios Sinto, son santuarios miembros de la misma todos aquellos que cuenten con el apoyo de donaciones privadas. Los ritos que practicaba el emperador como rituales del Estado, fueron cambiados de categoría, y considerados tan sólo como ritos privados de la familia imperial. La secta sinto resurgió en el periodo de postguerra, con la aparición de más de ochenta sectas repartidas tanto dentro como fuera de Japón. La religión sinto sigue siendo parte importantísima de la cultura y vida japonesas.
AMATERASU
Amaterasu, suprema divinidad solar del shintoísmo japonés y legendaria antepasada de la familia imperial, cuyo nombre completo es Amaterasu Omikami ('Gran Espíritu que Ilumina los Cielos'). Es casi la única diosa con estas características dentro de las religiones politeístas del mundo, en las que la abrumadora mayoría posee dioses solares masculinos. Existen distintos relatos respecto a su origen. Según las crónicas Nihon shoki (720), esta diosa habría nacido como fruto de las relaciones entre Izanagi e Izanami, la pareja original; mientras que el Kojiki (712) afirma que habría nacido del ojo izquierdo de Izanagi, cuando éste se lo habría ido a lavar después de visitar el infierno. Fue enviada a dominar las Altas Llanuras del Cielo, pero pronto se tuvo que esconder en una cueva por lo ofendida que estaba ante el comportamiento de su hermano Susanoo, dejando así al Universo sumido en un total caos y oscuridad. Los demás dioses la tentaban para que saliera, ofreciéndole una danza muy festiva y un espejo que colgaba fuera de su cueva, espejo en el que se miró cuando salió. La diosa envió a su nieto a pacificar Japón, entregándole el espejo sagrado, una espada y joyas con las insignias imperiales; su bisnieto, Jimmu, se convirtió en el primer emperador de Japón. Esta hipotética fundación de la línea imperial fue un importante componente dentro de la ideología nacionalista proimperialista que llevó a la modernización de Japón durante la Restauración Meiji de 1868. Los centros para el culto de Amaterasu están en el Santuario Interior en santuario de Yse. Esta diosa es considerada como la divinidad tutelar de la nación japonesa.
SHINGON - MIKKYO
Introducción:
El Shingon es una forma esotérica del Budismo Japonés. Esta escuela fue fundada por Kukai ( Kobo Daishi) cerca del año 806.
Kobo Daishi fue hijo de una familia aristocrática Japonesa, desde temprano estudio Budismo, Confusionismo y Taoísmo. Con su creatividad brillante dominó ampliamente sus estudios, desarrollando en el año 798, un trabajo conocido como Shiki Sango (Principio de las 3 enseñanzas).
El Monje Kobo Daishi (Kukai) fue a China en el año 804 junto al monje Saicho, a estudiar el Budismo esotérico en la gran capital de T'ang de Chang-an. Se hizo discípulo de Hui Kuo, quien era uno de los maestros mas importantes del Budismo en China.
Con el tiempo, Kukai desarrollo su propia síntesis de la práctica y de la doctrina esotérica centrada en el Buda cósmico Vairocana.
Estudio Budismo Esotérico en China hasta el 806, luego se hizo Abad en un templo de Kioto.
Durante el 819 comenzó la construcción de un gran templo en la montaña de Koya. Su conocimiento religioso y cultural lo acreditó a ser unos de los precursores de las escrituras Katakana (silabario Japonés). Fue conocido como un gran poeta y un maestro de caligrafía. Es un de los que compilaron el diccionario más antiguo del Japón. Las leyendas de sus sabiduría se encuentra aún por todo Japón.
Su Practica
Shingon Significa "Palabras Verdaderas" que sería una traducción del Sánscrito Mantrayana. Las enseñanzas del Shingon se basan en dos Sutras fundamentales, en el Sutra Mahavairocana y el Vajrasekhara. Dentro del Shingon estan las enseñanzas secretas del Mikkyo, venidas del antiguo Tantra de la India y el Tibet.
El Mikkyo (Enseñanzas Secretas) busca sus practicas enfocadas en los 3 misterios; el cuerpo, la palabra y la mente. La práctica del San Mitsu (tres Misterios) sería: pensamiento - palabra - acción.
Kukai combinó por primera vez el Buda cósmico Vairocana con la entidad abstracta de Dharmakaya, o Realidad Última, produciendo de este modo una figura compuesta que encarna todo el ser. Esta versión de Vairocana se consideraba que estaba dentro de todas las cosas y la meta del Shingon era la realización de la propia identidad con la naturaleza de Vairocana, conseguida mediante la contemplación y prácticas rituales. Esta realización dependía de la recepción de la doctrina secreta de Shingon, transmitida de forma oral a los iniciados por los maestros de la secta.
El San Mitsu del Mikkyo puede verse de la siguiente manera:
1) El cuerpo mediante gestos devocionales Ketsu In (Mudras) y la utilización de instrumentos rituales.
2)El habla con fórmulas sagradas (Mantras) que despiertan y mueven energías interiores y exteriores.
3) La mente a través de la meditación concentrada por ejemplo en Mandalas.
Dos importantes Mandalas sagrados son los que representan con gran esquematismo los dos aspectos de Vairocana, el Mundo de Diamante (kongo-kai) y el Mundo Matriz (taizo-kai). Estos estan puestos en los altares Shingon como focos de meditación.
En el Shingon se cree que todo Ser Humano posee estas tres facultades, y a su vez cada una de estas facultades poseen todos los secretos del Universo, de modo que uno pueda lograr el estado de Buda.
En esto se busca el acercamiento a la iluminación , un proceso muy sofisticado que emplea una serie de técnicas, rituales, símbolos y meditación.
Siempre con el concepto del San Mitsu, utilizando los Mantra (fórmulas religiosas crípticas), las mudras (gestos y posturas simbólicos que forman un lenguaje de señales muy especial) y los mandala (imágenes del universo que el observador explora a través de la contemplación), en especial para evocar a las distintas deidades cósmicas; estas naturalezas cósmicas deben ser trascendidas por los iniciados, con el fin de que logren tomar conciencia de lo vacías que son todas las cosas.
Historia:
Durante el periodo Heian (794-1185) el Shingon se convirtió en una de las ramas más importantes del Budismo, incluso suplantando a otras anteriores y gozando de una popularidad mayor que la conocida secta Budista Tendai.
Alcanzó una comunión con el Shinto (religión nativa Japonesa), promoviendo el sistema Ryobu Shinto (Aspecto Dual del Shinto), por lo que el Buda Vairocana fuera sostenido para ser idéntico con la Diosa Shinto del Sol; Amaterasu.
La característica del Shingon en sus enseñanzas dice que uno puede convertirse en estado de Buda en esta mísma Vida (Sokushin Jobutsu).
Según las tradiciones Shingon, todas las cosas en este universo; materia física, mente y los estados mentales, se componen de seis elementos primarios.
Estos seis elementos primarios son: Tierra ( CHI ) - (El principio de la solidez), Agua ( SUI ) (Humedad), Fuego (HI )- (Energía), Viento ( KAZE ) (Movimiento), Espacio ( KU ) - (El estado de ser sin obstáculos) y Conciencia ( SHIKI ) (Intensión, sexto sentido)
Buda y los seres humanos ordinarios están compuestos básicamente y idénticamente por estos seis elementos primarios. Entonces cuando uno toma conciencia de esta verdad, las acciones, las palabras y los pensamientos experimentan la verdad de la fe, haciendo un estado de armonía y purificación propio y alrededor. Entonces ese cuerpo vivo puede alcanzar el estado de Buda.
ZEN
Introducción:
El Zen es una escuela Budista que se desarrolló en China y más tarde en Japón como resultado de una fusión entre la forma Mahayana del budismo originario de la India y la filosofía china del taoísmo. Zen y chan son, respectivamente, las formas japonesa y china de pronunciar el término sánscrito dhyana, que designa un estado mental más o menos equivalente a la contemplación o meditación, aunque sin el sentido estático y pasivo que estas palabras conllevan a veces. Dhyana denota de forma específica el estado de conciencia de Buda, aquél que está libre de la creencia de que la individualidad diferenciada de uno mismo y de las otras cosas es real.
El zen tiene su origen en la experiencia del Buda Shakyamuni que hace dos mil quinientos años, sentado en la postura de zazen, hizo realidad el despertar. Esta práctica de zazen contiene la esencia de su enseñanza, cuyo mensaje tiene alcance universal: zazen no es más que la vuelta a la condición normal del cuerpo y del espíritu. La enseñanza del Buda no depende de la filosofía y mucho menos de la metafísica, sino que surge de su experiencia viva. Se podría comparar a un medicamento que ofrece la curación a la naturaleza humana enferma. Buda no pretendía crear una nueva religión sino ayudar al ser humano para que comprenda la causa de su sufrimiento y se libere de él. A esta liberación se le llama el despertar del Buda, suprema sabiduría y verdadera libertad, hechas realidad a través de zazen.
Todas las escuelas del budismo sostienen que las cosas separadas sólo existen en relación con otras. Esta relatividad de los individuos se denomina vacuidad (en sánscrito, sunyata), que no significa que el mundo no sea nada en la realidad, sino que la naturaleza no puede ser comprendida por ningún sistema de definición o clasificación fijo. La realidad es la mismidad (en pali, tathatâ) de la naturaleza, o el mundo tal como es, independiente de cualquier pensamiento específico que se tenga sobre él.
DOCTRINAS Y PRÁCTICAS
El zen es la peculiar manera china de conseguir la meta budista de ver el mundo tal como es, es decir, con una mente que no tiene pensamientos ni sentimientos de apego (en sánscrito, trishna). A esta actitud se le denomina no mente (en chino, wu-hsin), un estado de conciencia en el que los pensamientos se suceden sin dejar ningún rastro. A diferencia de otras formas de budismo, el zen sostiene que tal libertad mental no puede obtenerse mediante una práctica gradual, sino que debe llegar mediante una idea directa e inmediata (en chino, tun-wu; en japonés, satori).
Así pues, el zen abandona tanto las teorías como los sistemas de práctica espiritual y comunica su visión de la verdad por un método conocido como indicación directa. Sus intérpretes responden a todas las preguntas filosóficas o religiosas por medio de palabras o acciones no simbólicas. La respuesta es la acción tal como es y no lo que representa. Es típica la respuesta del maestro zen Yao-shan, al preguntarle: "¿Qué es el camino (del zen)?" contestó: "¡Una nube en el cielo y agua en la jarra!". Los estudiantes zen se preparan para ser receptivos a tales repuestas sentándose para meditar (en japonés, za-zen) mientras observan, sin realizar comentarios, ocurra lo que ocurra.
SECTAS
Las dos principales sectas del zen son la Rinzai Zen y la Soto Zen. La Soto parece poner más énfasis en la disciplina del za-zen, mientras que la secta rinzai cuenta los problemas de meditación (en japonés, koan) basados en los diálogos (en japonés, mondo), parecidos a los ejemplos mencionados antes, entre los antiguos maestros y sus alumnos. Se espera que los estudiantes muestren al maestro su comprensión de un incidente de alguna forma directa no verbal (por ejemplo, señalando), en una entrevista privada denominada en japonés sanzen.
INFLUENCIA EN LAS ARTES Y EN LOS OFICIOS
El zen se estudia de forma habitual en comunidades semimonásticas en las que se admite por periodos limitados a los aspirantes. Sin embargo, el monasterio zen es una estricta escuela de entrenamiento que combina la meditación con una cantidad considerable de trabajo manual. Los estudiantes de dichas escuelas prestan especial atención a las artes y los oficios, en especial a la pintura, la caligrafía, la jardinería, la arquitectura y las ceremonias del té. En Japón también se practican las artes marciales o Budô.
El zen ha tenido una gran influencia sobre las artes y la artesanía del Extremo Oriente, ya que su punto de vista tiene más que ver con la acción que con la teoría y con la visión directa de la naturaleza más que con la interpretación. Según el zen, la mente se comporta como el cristal de una ventana más que como un espejo; es decir, la mente debería proporcionar una visión inmediata en vez de dar una interpretación del mundo. Todas las teorías de la naturaleza se consideran obstáculos en esta visión directa. El zen muestra así su continuidad con la idea original del filósofo indio y fundador del budismo, Gautama Buda, según la cual, el sufrimiento es el resultado del deseo de poseer, porque sostiene que la mente y los sentimientos frustran su propio funcionamiento cuando se apegan con deliberación al mundo de la experiencia. Así pues, el tema principal de las pinturas religiosas zen consiste en formas naturales, como pájaros, hierbas, rocas y montañas mostradas sólo como imágenes con un estilo que combina un máximo de técnica con un mínimo de planificación y determinación. Este arte elude la iconografía (ilustración o representación por medios visuales como la pintura) y expresa un camino de conocimiento basado más en la experiencia que en las ideas, ya que el zen no se somete a ningún sistema, doctrina o creencia.
HISTORIA
Según la tradición el zen fue introducido en China en el 520 por el monje budista hindú Bodhidharma. Las figuras más importantes en los comienzos del desarrollo del zen, que es característico de China, fueron Hui-neng, Te-shan y Lin-chi. Las pinturas en tinta china durante la dinastía Sung (960-1280) fueron una de las expresiones artísticas más exquisitas de la escuela zen.
Las dos ramas principales del zen que se instalaron en Japón fueron llevadas por japoneses que habían estudiado en China. El monje budista Eisai introdujo el rinzai zen en 1191 y el monje budista Dôgen introdujo el Soto Zen en 1227. Ambas continúan propagándose en Japón. Con el desarrollo del zen en el archipiélago, pintores como Sesshû, Sesson Shûkei y Jasoku expresaron de forma directa en su obra la visión zen de la naturaleza. Bajo su influencia, los japoneses elevaron el arte de la ceremonia del té al más alto grado de refinamiento y desarrollaron también una forma de poesía característica: el haiku, un verso en extremo breve.
El interés occidental por el zen se remonta a la publicación en inglés del primer informe autorizado sobre el tema, Ensayos sobre budismo zen por el erudito japonés Daisetz T. Suzuki. Tras la II Guerra Mundial (1939-1945) y la ocupación de Japón por Estados Unidos, se despertó en este país y en Europa un gran interés por el zen, sobre todo entre artistas, filósofos y psicólogos. Ejerció una especial atracción sobre los pintores y escultores abstractos y no figurativos. Los filósofos occidentales han percibido sus afinidades con el pensamiento del filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein, con la teoría de la semántica general del científico y escritor estadounidense Alfred Korzybski y, hasta cierto punto, con el existencialismo propuesto por el filósofo alemán Martin Heidegger.
Budismo Tendai
Introducción:
Tendai (T'ien-t'ai), importante escuela Chino-Japonesa del budismo Mahayana, que toma su nombre del monte Tiantai al sureste de China, donde se fundó su primer monasterio, pero por lo general se la conoce por el nombre que utilizan en Japón, que fue donde más se desarrolló y ejerció mayor influencia. La secta surgió en China en el siglo XIII y perdura sobre todo en Japón.
ORÍGENES Y DOCTRINA
La escuela Tendai surgió como consecuencia del estudio del Saddharmapundarika Sutra. El Sutra del Loto se tradujo por primera vez al chino en el siglo III d.C. y en el siglo VI, el monje Zhiyi fundó un monasterio en el monte Tiantai donde difundió su interpretación global del sutra. Organizó todos los sutras ya existentes de las escuelas Theravada y Mahayana en un esquema dividido en cinco partes, que abarcan los diversos niveles de enseñanza revelados por Buda y que culminan en el Sutra del Loto, la síntesis suprema de la doctrina budista. De este modo, el Tendai se hace fundamental, capaz de absorber y generar otros movimientos dentro del budismo. También establece un principio de triple verdad derivada de Nagarjuna:
(1)Todas las cosas son vacuas y carecen de realidad esencial.
(2)Todas las cosas tienen una realidad provisional.
(3)Todas las cosas son de manera absoluta irreales y de forma provisional reales al mismo tiempo.
Así pues, el mundo transitorio de los fenómenos es considerado el mismo fundamento inamovible y diferenciado de la existencia. Esta doctrina fue elaborada en una compleja cosmología de 3.000 campos de existencia que se compenetran.
DESARROLLO EN CHINA Y JAPÓN
La secta de Zhiyi creció de forma rápida y se convirtió en el grupo budista más importante de China durante los siglos VIII y IX. El monasterio matriz del monte Tiantai se convirtió en un centro muy prestigioso del aprendizaje budista. En el 804 el monje japonés Saicho (767- 822) fue enviado junto a Kukai, a estudiar al monte Tianta-i y regresó con las enseñanzas que constituyeron el núcleo central del Tendai japonés, que impartió en un nuevo centro monástico situado en el monte Hiei cerca de Kioto. En sus inicios se le opusieron los monjes del antiguo centro budista de Nara, los cuales utilizaban para la ordenación los preceptos Theravada en lugar de los Mahayana por él propugnados. También incorporó al Tendai japonés elementos de la escuela Zen y del budismo esotérico. La aprobación imperial a la nueva secta fue otorgada por fin en el año 823, a la muerte de Saicho, iniciándose el desarrollo del budismo Mahayana en Japón. Dos grandes monjes de la escuela Tendai —Ennin (794-864) y Enshin (814-891)—, fomentaron la influencia de la secta, en especial en la corte y por ello el centro monástico del monte Hiei, Enryakuji, se transformó en un inmenso complejo religioso.
Los seguidores chinos de la escuela Tendai jamás se recuperaron de las grandes persecuciones que el budismo sufrió en el 845, pero en Japón fue, junto con la Shingon, una de las dos sectas preeminentes del periodo Heian (794-1185), la edad de oro cultural japonesa.
También promovió la síntesis del budismo con el shintoísmo japonés. Con el tiempo, la secta acumuló riquezas y poder político, y los monjes armados (Sohei) y los hermanos laicos del monte Hiei, sobre todo en los días caóticos del final del periodo Heian, descendían desde sus monasterios para amenazar al gobierno o simplemente para saquear. Los cismas dentro de los Tendai condujeron a la creación de feudos armados entre los templos del monte Hiei. La doctrina pluralista de los Tendai fue caldo de cultivo para nuevas sectas: el Zen japonés y el budismo de la Tierra Pura se originaron como movimientos internos del Tendai que se separaron y desarrollaron su propia organización y sus propios credos. Cada vez más extendida, la escuela Tendai mantuvo su poder e importancia hasta 1571, cuando Oda Nobunaga, el unificador de Japón, atacó y arrasó Enryakuji, masacrando a los monjes y a los habitantes del lugar. Aunque su poder político y militar se quebró, Tendai perduró como una rama importante del budismo japonés y en la actualidad cuenta con unos cinco millones de adeptos.
Nota sobre los Bodhisattva:
Bodhisattva, término sánscrito que significa ‘el que es destinado para, o cuya esencia es, el alumbramiento’. En su origen el concepto aludía al Buda histórico, Siddhartha Gautama, durante sus nacimientos anteriores y a parte de su carrera antes del Gran Viaje. En el budismo Mahayana , el término hace referencia al individuo que ha pasado a lo largo de 10 etapas a la perfección espiritual, pero elige, por compasión, aplazar el premio final, el nirvana, para trabajar por la salvación de todos los seres sensibles transfiriéndoles el mérito a ellos mismos.
Los Bodhisattvas son en general concebidos como personificaciones de virtudes particulares de Buda. Así, Manjusri, con su espada y su libro de conocimiento, representa la sabiduría de Buda y Samantabhadra, su felicidad. Avalokitesvara (El señor que vigila), personifica la compasión infinita. Estos bodhisattvas, considerados como salvadores celestiales, se convirtieron en objetos populares de devoción en Asia oriental. Maitreya, el bodhisattva del amor, es reconocido por los seguidores del budismo Theravada como el futuro Buda.
Fuente: http://www.bujinkandojo.com.ar/religiones.html
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