
<< >>La Ouija por mariano
Posiblemente, el mayor peligro que entraña la práctica de la Ouija, es lo sencillo que resulta acceder a ella. Cualquiera puede hacerlo. Por tal motivo, potencialmente todos podemos convertirnos en "practicantes" de este popular juego. Sin embargo, creo que podríamos establecer y agrupar tres tipos distintos de motivaciones que inducen a este tipo de experiencias.
En el primer grupo, se hallarían los "curiosos". Solo les atrae, el poder experimentar si "aquello" realmente funciona. En segundo lugar, quienes tratan de "aferrarse" a un método que les permita seguir en contacto, con sus seres queridos que ya dejaron este mundo. Finalmente, los que desean explorar, investigar o indagar, desde una perspectiva -según cada cual- parapsicológica, transcendentalista, espiritual, o incluso extraterrestre. Entre los primeros, observamos que frecuentemente y tras algunas sesiones, dejan de practicar la Ouija, una vez saciada su curiosidad y cuando tales experiencias dejan de ser "novedosas". Entre los segundos, dependiendo del grado de aceptación que otorguen a los mensajes recibidos, pueden trasformarse en verdaderos defensores de una forma de comunicación con otros planos de existencia; o bien desengañados y perdida su fe, desistirán en su empeño. |
Personalmente, me decanto por una etiología psíquica del fenómeno. Y al decir psíquica, también me refiero con ello, a que se produzca una sintonización con ese "almacén de información" que es el "inconsciente colectivo" de la humanidad. Pero independientemente de valoraciones personales, es evidente que la Ouija puede entrañar algunos contenidos peligrosos. Para quienes aceptan la hipótesis "espiritista", ven tales riesgos, en una presunta vinculación con entidades desencarnadas. Según esta creencia, al practicar la "Ouija" abriríamos las puertas hacia otras dimensiones cercanas a la nuestra, pero a su vez imperceptibles. Siempre siguiendo con esta hipótesis, en muchas ocasiones, quienes se comunicarían con nosotros, serían seres que en ocultismo reciben el nombre de "bajos astrales" o "cascarones". Es decir, "entidades" poco evolucionadas y muy aferradas todavía al mundo físico; o bien "espíritus sin luz" o "almas en pena" que quieren manifestar su estado de "angustia" al mundo de los vivos. Con la práctica de la Ouija, sus participantes podrían verse afectados por las energías negativas de las que son portadoras tales "entidades". Muchos creen, incluso, que en ciertos casos, hasta podría hablarse de "posesiones" de alguno de los participantes por algún tipo de entidad maligna.
Pese a todo lo anterior, creo que los mayores peligros que entraña la práctica de la Ouija, son los que tienen relación con los aspectos psicológicos y emocionales de los participantes. La Ouija posee un alto grado de atracción; ello, es indudable. Nos abre las puertas a unos universos desconocidos, sean estos "interiores" o "exteriores"; y ello siempre puede aportar una cierta fascinación. Personas inmaduras, sugestionables, ansiosas, o simplemente que estén atravesando un mal momento en sus vidas, son un "caldo de cultivo" excelente, para que la adicción haga acto de presencia.
Por ello, nunca nos debemos obsesionar con tal práctica, ni con los mensajes. No creamos a pies juntillas todo lo que se nos trasmite a través de sus comunicados. Cuidado con las medias verdades, a veces son más peligrosas que las mentiras. En muchas ocasiones, los participantes solo se acuerdan de aquellas cosas trasmitidas con cierta coherencia y consideradas como "verificables"; pero se hace caso omiso de muchas imprecisiones, ambigüedades y datos contradictorios.
Por otro lado, nunca la deben practicar personas con componentes psicológicos obsesivos. Cualquier mensaje en forma amenazante o catastrofista hacia ellos, puede desembocar en trastornos neuróticos difíciles de superar. No creo que la práctica con la Ouija pueda generar ningún proceso psicopatológico. Pero, si activar ciertos desequilibrios subyacentes, dentro del individuo. Puede destapar contenidos inconscientes y desarrollar una problemática psíquica que hasta ese momento permanecía latente, aunque oculta y ajena a la conciencia del individuo.
Sé, que para quienes han perdido a alguien allegado, la práctica de la Ouija puede convertirse en un consuelo que puede hacer más llevadero los instantes de intenso dolor. Pero no es el momento más oportuno para ser objetivos. En estos casos, la necesidad de creer puede nublar nuestro espíritu crítico. En dicho estado, donde la afectividad y el equilibrio emocional están afligidos, es el momento menos propicio para realizar este tipo de prácticas.
Personalmente creo, que la única finalidad que se le debe otorgar a la práctica de la Ouija, es la de la investigación. Pero siempre que ésta se elabore aportando nuestro más puro espíritu analítico. Practiquémosla con una persona especializada y con experiencia; pero además sensata y equilibrada. Rehuyamos de quien ya de antemano, estén predispuestos a creer fehacientemente todo lo que se comunica. Solo la necesaria racionalización ante este tipo de experiencias puede protegernos de sus riesgos. La desconfianza nunca sobra en estos casos. La prudencia tampoco. El espíritu crítico es imprescindible. Y la única motivación válida para practicar la Ouija, es en mi opinión, la aptitud investigadora.
Y no importa, que nos posicionemos a favor o en contra de un contacto con el Más Allá. No importa que aceptemos la hipótesis espiritista o la mecanicista. Porque incluso descartando que sean entidades ajenas a nosotros, las promotoras de los mensajes, la Ouija puede depararnos también considerables peligros. Y es que, muchas veces, a los "fantasmas" que más hay que temer, son los que se albergan en nuestro interior
importante, por ello, quien se siente frente al tablero, posea como mínimo una higiene mental adecuada y responsabilidad de sus actos.
No es recomendable que practiquen ouija las personas con creencias extremistas, ya sean políticas, religiosas o sociales ni personas que ansíen desesperadamente una solución a sus problemas.
Si realiza ouija con temor y tiene miedo, es mejor que se retire y no entre en una experimentación que podía resultar altamente negativa. Es mejor estar convencido de lo que se hace.
Se debe formar un grupo de personas que no tenga los requisitos anteriores y reitero grupo, pues la guija no se debe realizar individualmente, entre los miembros del grupo tiene que haber un mínimo de relación y armonía en la que elegir adecuadamente un líder que dirigirá la sesión ouija. Esta persona será la encargada de realizar las preguntas así como cortar la sesión si ocurre algún problema.
Bueno, pues ahora ya estáis preparados para realizar la sesión ouija pero primero hay que realizar una mentalización, visualización y el juego de la verdad que bastarán con una reflexión de intenciones, respiraciones para relajarse e intentar ser objetivos y no caer en la tentativa de las imaginaciones.
Un apunte importante sería que el dueño del tablero debe repetirse las siguientes frases con tal de no caer en la sugestión y entrar en personalizaciones:
| “Este es mi tablero y mi mente domina sobre él” “Adquiero este tablero para ejercitar mi mente” “Usaré este tablero con respeto, sin devoción ni dogma” “Usaré este tablero con fines positivos” “Este tablero nunca será negativo para mi”. |
Ahora ya están preparados para realizar la primera sesión ouija, y les recuerdo que tengan todo el respeto y seriedad que se merece así como seguridad de sí mismo aunque tampoco cabe un complicado ritual preliminar. Cabe destacar que las comunicaciones son mucho más inspiradas y brillantes cuando la Luna se manifiesta en el cielo con todo su esplendor aunque ello no es determinante pues les hablo desde la recomendación.
Continuará con más detalles… no pierdan la oportunidad de saber cómo realizar una sesión ouija en condiciones y con éxito. Hasta pronto.
CONSEJOS
- La sesión ouija debe realizarse en un lugar tranquilo en el que no hayan demasiados ruidos ni demasiada luz pero tampoco es preciso a la luz de las velas ni darle un tono fantasmagórico.
- Si no se desea realizar la sesión en un lugar cerrado, el campo o la montaña son muy adecuados así como a la orilla del mar o junto a un río.
- Como ayuda a la relajación previa se puede recurrir a suaves melodías musicales.
- No cruzar las piernas durante la sesión.
- Para empezar, el interlocutor pronunciará:
”Vamos a realizar una experiencia creativa y positiva” y si se desea se pueden realizar en voz alta y ser repetidas por los asistentes, ello dará más fuerza y seguridad a la sesión.
- Todos los asistentes deberán abandonar de su mente cualquier pensamiento relacionado con la muerte, cementerios, películas de ciencia ficción en las que se aborde el tema de la ouija y también olvidarse de personas recientemente fallecidas o difuntos en general, pues ello no ayudará en nada a obtener un mejor resultado
- Es recomendable colocar el dedo índice o corazón sobre el master, bien de la mano derecha o izquierda pues eso no importa.
- Seis personas es el máximo recomendable como número de participantes en una sesión ouija.
- Tras la primera pregunta:
“¿hay alguien o algo aquí?” o “ hay algo o alguien que desee manifestarse a través del tablero”?. Este momento es de especial tensión puesto que estarán pendientes de cualquier posible movimiento del master. Eso es lo peor que se puede hacer, y por lo tanto hay que olvidarse por completo, hay que dejarse llevar y no pensar qué va a ocurrir.
- No preguntar si la presencia es de naturaleza buena o mala, positiva o negativa.
- No preguntar por el espíritu o alma de alguien, ya sea conocido o desconocido.
- No adjudicar a la presencia una personalidad divina o demoníaca
Los Distintos Tableros:




FUENTE:www.pasarmiedo.com
Espero que les guste.
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